Mi Seat 124 Sport: de olvidado a deseado

"Este coche es del año 1973. Lo estrenó un pediatra y, a los 6 años, lo entregó en Seat para comprarse un Lancia. Yo por aquel entonces tenía un Seat 127, lo entregué y me pude hacer con él.

Lo tuve como coche de diario unos 7 u 8 años y, después, como aumentó la familia y nos gustaba viajar, quise cambiarlo por un diésel, pero el Sport no lo quería nadie, ni compraventas ni particulares.
Con 14 años llegó su peor época, debido también a la mala reputación y a los amigos de lo ajeno, que lo robaban mucho. Como lo tenía más o menos cuidado, lo guardé donde podía o me dejaban, hasta que hace unos veinte años decidí ponerlo otra vez operativo.

Empecé por los frenos, que estaban agarrotados, después repasé el motor y monté un grupo nuevo, ya que sonaba. Lo pinté y tapicé. El volante me lo regaló un amigo de Córdoba, ya que el original no me gustaba. Y así, poco a poco, arreglándole todo lo que ha ido saliendo, ha llegado hasta hoy. Tiene aire acondicionado, instalado por el anterior propietario, un modelo específico para este coche, el Mark 4, que también se ha desmontado y repasado.

Ha ganado varios premios en concentraciones cuando vamos con el Club de Écija, e incluso tuvo el honor de inaugurar la ITV de Écija. Ahora, todo el mundo lo quiere comprar porque es un modelo buscado y muy valorado."
Plácido Dugo




























