Soria en Vespa, un sueño cumplido

Con gran ilusión han cumplido su sueño los vespistas sorianos al hacer realidad la idea de Carmelo García Miguel de efectuar una ruta de Vespas por tierras sorianas los pasados 8, 9 y 10 de mayo.
La fecha de la primera edición del Soria en Vespa no podía ser más redonda, al poco de cumplirse el 80.º aniversario de la presentación de la Vespa en abril de 1946 con un encuentro planteado, además, como homenaje a aquellos sorianos usuarios y pioneros de la Vespa que, ya en 1957, fundaron el Vespa Club de Soria.

El viernes por la tarde se rindió tributo, en un sencillo y emotivo acto, a Javier Megino Iturbe, Miguel Ciriano Megino y a Carmen de la Mata Alarcón, a punto de cumplir cien años y siempre adelantada a su tiempo. Ellos hicieron de la Vespa un emblema de modernidad y con ella viajaron por toda España. La tarde continuó con una visita al histórico Instituto Antonio Machado y una cena con especialidades sorianas en el restaurante Santo Domingo.

El sábado, las treinta y cuatro vespas participantes, llegadas desde Soria, Riaza, Logroño, Sigüenza, Alcala de Henares, Santorcaz, Torrejón y Málaga quedarán estacionadas en la Plaza Mayor de Soria, dónde acudió numeroso público nostálgico y joven para fotografiarse con ellas y departir con sus propietarios. Impresionante la combinación de bonitos azules y verdes de las vespas más antiguas, la seriedad de los negros y el desenfado de los blancos y los granates. Mucho llamaron la atención las dos preciosas unidades de los hermanos García Doñoro, por su antigüedad y su estado de conservación estrictamente original.

Llegada la hora, el alcalde de Soria, Javier Antón Cacho, saludo y dio la salida a los participantes. Bien escoltados por un Seat 600 como coche piloto y un 600 formichetta como coche taller, la comitiva arrancó, dirección Almajano, Los Villares, La Rubia, Portelárbol, Matute de la Sierra, con una pequeña parada fotográfica en la espectacular Casa Fuerte de San Gregorio, Rollamienta, Villar del Ala, Sotillo del Rincón y Valdeavellano de Tera, donde almorzaron unas exquisitas migas pastoriles, cortesía de su Ayuntamiento.

Continuó la ruta por las verdes umbrías de los robledales sorianos por Molinos de Razón, El Royo, Derroñadas, Langosto, Hinojosa de la Sierra y Garray, donde se comió en el excelente Restaurante Goyo donde también se llevó a cabo la entrega de trofeos, resultando galardonados Alejandro Castillo García, con la vespa más antigua, una preciosa unidad de 1956, el nutrido grupo de vespistas malagueños encabezados por Emilio Vara, por ser los más lejanos, y la riojana Beatriz López Palacios, que fue la única participante femenina y recibió la mención especial.

Acabada la sobremesa, se visitó el yacimiento arqueológico de Numancia y, tras volver a Soria, la cena se llevó a cabo en el Restaurante Cine Rex, un singular espacio recién inaugurado en el que los comensales disfrutaron, visionando mientras cenaban, antiguos noticiarios y documentales sobre la Vespa, proyectados en la gran pantalla del antiguo cine.

El domingo las vespas se concentraron de nuevo en la Plaza Mayor y, desde allí, visitaron la ermita de San Saturio, patrón de Soria, y sus muchos tesoros artísticos y continuaron después ruta por los verdes trigales atravesando Alconaba, Aldealafuente, Ribarroya, Tardajos de Duero y Los Rábanos, para finalizar con una animada comida de clausura en el restaurante del Camping Fuente de la Teja de Soria, preludio seguramente de próximos encuentros.



























