Skip to main content

zcMiclasico_400x200.gif

Primer Encuentro de Citroën 2cv de la Rioja

El sábado 27 de septiembre los vecinos de Logroño se despertaron con el peculiar sonido de los motores bicilíndricos más icónicos de los años 50 ́s a los 90 ́s. Los pilotos y acompañantes de los 26 Citroën 2cv llegados de todas las partes de España, aparcaban en la plaza del ayuntamiento para inscribirse en una pequeña aventura a través de viñedos, lugares de interés cultural, llanuras que se pierden más allá de lo que cubre la vista y mucho más. De anfitrión y creador del evento estaba M. Ángel Ortiz Aguarón, ex-empresario de éxito afincado en Logroño que decidió dejar su negocio para dedicarse a tiempo completo a su mayor pasión: Los coches clásicos.
 
 
 
Surcando mares de viñedos en época de cosecha y pueblos con bodegas dignas de un palacete francés, vislumbramos una torre de campanario, la ciudad medieval de Briones nos daba su bienvenida. Nuestro guía nos enseñó curiosidades y edificios de interés cultural. Las siguientes paradas fueron en Las Bodegas Bilbainas en Haro y luego San Millán de la Cogolla. Continuamos pasando por pueblos como Zarratón, Alexanco, o Berceo. La ruta siguió después de visitar el Monasterio de Yuso con destino al Monasterio de Valvanera, donde nos esperaba el Prior del monasterio para bendecirnos nuestros coches. El Hotel Venta de Goyo fue nuestro retiro para la noche.
 
 
 
El segundo día pusimos rumbo a Viniegra de Abajo. Las angostas carreteras serpenteantes que van por todo el valle nos guían mientras el plomizo cielo que nos cubre crea un ambiente tétrico y hermoso al mismo tiempo. El rio Urbión y el Viniegra nos acompañan en nuestro divagar obligándonos a cruzar hasta seis veces sus cauces. Cediéndole el relevo al Arroyo Frío, despidiéndose este último a los pies del Puerto de Montenegro. Un puerto de 2a categoría que obligó a sacar músculo a nuestros bicilíndricos, demostrando que, aunque sea a paso lento; son imparables ante todo pronóstico. Tras refrigerio en Villoslada de Cameros, era hora de partir hasta a recta final de nuestro viaje en Panzares, con parada previa en Ortigosa de Cameros.
 
 
 
Con la comida y entrega de premios dimos por terminada nuestra aventura. Los sentimientos de amistad creados en ese viaje, comenzaron a brotar agridulces por la partida a sus hogares; con efusivos abrazos y promesas de volverse a ver en la próxima edición o en algún otro evento en que pudieran coincidir. Porque, entre todos ellos; sabían que no solo habían creado una amistad, si no un vínculo más profundo creado alrededor de su gran pasión por los 2cv.

No hay comentarios

Anuncios destacados