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V Concentración Nacional D.O.G. 2026 Destino Granada

El rugir de los clásicos Renault volvió a conquistar las carreteras nacionales en una ruta que unió España de norte a sur, demostrando que el espíritu de los "Dauphine-Ondine-Gordini" sigue más vivo que nunca.

La mística del motor clásico no reside solo en el brillo de la pintura o el sonido del motor, sino en la capacidad de estos vehículos para unir a personas de todos los rincones de la península. El pasado fin de semana del 1 al 3 de mayo, la comunidad D.O.G. volvió a demostrarlo con una concentración que será recordada por su impecable organización y, sobre todo, por su épica travesía.

La aventura comenzó mucho antes de llegar a Granada. Las unidades más lejanas, procedentes de Galicia y Asturias, iniciaron el descenso por la histórica Ruta de la Plata desde el amanecer del 30 de abril. En un goteo constante de elegancia francesa, se les unieron los compañeros de Salamanca y Palencia, formando una caravana que evitó las monótonas autovías para saborear las carreteras nacionales.

El trayecto no estuvo exento de retos, algo inherente a la esencia del vehículo clásico. Durante la ruta, se vivieron momentos de verdadera hermandad mecánica: desde cambios de manguitos de gasolina hasta la reparación "in extremis" de un problema de alineación que provocó un desgaste crítico y posterior reventón de rueda. Gracias a la pericia del compañero Oscar de Córdoba, que no dudó en intervenir en una épica estampa en mitad del campo, el grupo pudo seguir adelante. Ni siquiera un motor de arranque averiado detuvo el entusiasmo de una expedición que sumaba integrantes desde Valencia, Murcia, Málaga, Córdoba, Valladolid, Huelva, Sevilla y Jaén.

En este camino hacia el sur, hubo paradas memorables. En Salamanca, Juan salió a saludar con su Gordini, y en Malpartida de Cáceres, Amparo se unió desde Mérida con otra unidad de Gordini, acompañando al grupo hasta Trujillo, dejando estampas inolvidables a su paso.

El viernes 1 de mayo, el Hotel Abades Nevada Palace se convirtió en el epicentro de la reunión. Aunque la lista oficial contaba con 21 D.O.G. inscritos, la dureza del camino y la mecánica caprichosa jugaron su papel: una unidad causó baja, una se quedó averiada en el trayecto y otra fue objeto de una lucha heroica contra el reloj, con su dueño intentando repararla hasta altas horas de la madrugada.

El sábado 2 de mayo fue el día de máximo esplendor, con un clima perfecto sin calor ni lluvia, se agruparon en la Calle Torre de la Pólvora un total de 18 D.O.G., escoltados por algunos socios del Club Automóviles Veteranos de Granada con un Renault Caravelle, un Renault 4/4, un Renault 7, un Renault 10, Un Renault Megane Cabrio, un SEAT 850, un Mercedes C124 y un Jaguar E-Type, Juntos partieron hacia el Valle de Lecrín, serpenteando por carreteras que parecían diseñadas para el disfrute de estos modelos.

Tras un almuerzo de hermandad, la jornada del sábado culminó con una visita espiritual a la Alhambra, donde los participantes cambiaron por unas horas el olor a gasolina por la historia nazarí.

El broche de oro lo puso el domingo la ascensión a Prado Llano (Sierra Nevada). Ver a la columna de Dauphines y Gordinis subir hacia las cumbres granadinas fue el testimonio definitivo de la robustez de estos coches cuando hay pasión detrás de su mantenimiento.

Con 23 inscritos y un éxito rotundo en la logística, esta concentración D.O.G. 2026 deja un mensaje claro: el patrimonio automovilístico español está en buenas manos. A pesar de los contratiempos mecánicos —o quizás gracias a ellos, por la solidaridad y hermandad que despiertan—, la organización ha rozado la perfección, uniendo a Galicia y Asturias con Andalucía y al Mediterráneo con el Atlántico bajo un mismo emblema. ¡Nos vemos en la carretera!

Si bien los actos oficiales concluyeron en las faldas de Sierra Nevada, la verdadera concentración no termina hasta que el último motor se apaga en su garaje. Y ese honor recayó en Marcos, el auténtico "navegante" de esta edición, quien tras cruzar media península y sortear el asfalto, no dio por finalizada su odisea hasta las 00:00h de este martes 5 de mayo, momento en el que su Dauphine descapotable único en España volvió a pisar el salitre de la Isla de Arousa. Una travesía de punta a punta que demuestra que, para un D.O.G, no hay nada que se le interponga.

Mención de honor merece también la figura de Melquiades, personificación de la resistencia asturiana. En una demostración de temple y soledad frente al volante, completó un regreso de 12 horas ininterrumpidas para llevar su Gordini de vuelta a Oviedo. Doce horas de vigilia, sonido de motor y carretera secundaria que solo un verdadero apasionado puede disfrutar (y soportar) con esa entereza.

Desde la organización y esta gran familia, nos quitamos el sombrero. Estas son las hazañas que forjan la leyenda de nuestra comunidad: La mejor noticia de todas es que, tras miles de kilómetros acumulados entre todos los asistentes, cada integrante ha llegado a su destino sano y salvo.

Más allá de los caballos de fuerza, lo que mueve a este club es la calidad humana. Hemos construido algo que trasciende lo automovilístico. La familia D.O.G. guarda ya sus máquinas bajo la manta, pero el eco de sus motores sigue resonando en cada rincón de España. Con el corazón aún en Granada y la vista ya puesta en el horizonte, solo queda decir una cosa: ¡Gracias a todos por vuestra valentía y nos vemos el próximo año!

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